Contratar el seguro hogar al formalizar hipoteca

Sólo 4 bancos no penalizan por contratar el seguro de hogar de la hipoteca con otra entidad

La guerra de precios que libraron los bancos en el terreno de los préstamos para la adquisición de la vivienda llega a su fin después de poco más de dos años de rebajas en los tipos. Sin embargo, esta rebaja ha sido compensada por las entidades con una técnica cuyo beneficio directo para el cliente puede, en ocasiones, quedar en entredicho: la vinculación bancaria.

Entidades que no requieren la contratación de un seguro de hogar

La vinculación no tiene por qué ser un punto negativo de por sí. Como cualquier otro producto que vayamos a contratar, se recomienda a los usuarios comparar los precios de cada servicio y  las bonificaciones que podamos recibir por ellas. Este es precisamente uno de los aspectos negativos de la vinculación, pues al tratarse de productos cerrados, no permiten al cliente mejorar el margen de ahorro que se puede conseguir al comparar las diferentes ofertas del mercado.
En ese sentido, el comparador de hipotecas HelpMyCash.com remarca que sólo cuatro entidades en la actualidad no exigen la contratación del seguro de hogar. Estas entidades son  Banco Mediolanum - con sus hipotecas Freedom, Freedom + y Privilegium VIP-, Bankia – en su nueva gama de Hipotecas Sin Comisiones-, Openbank  -con su también nueva gama de hipotecas – y la entidad de préstamos hipotecarios online Hipotecas.com.
La vinculación no es obligatoria
A todo el mundo le suena aquello de la “letra pequeña” de las hipotecas. La vinculación es uno de esos puntos oscuros, que en ocasiones ni siquiera se recoge de manera concreta y clara en los contratos hipotecarios, si no que sus condiciones pueden quedan recogidas en un contrato anexo al hipotecario, señalan desde HelpMyCash.com.
A la hora de buscar un préstamo para la adquisición de la vivienda, tenemos que tener muy claro que el interés que anuncie la entidad de turno estará casi siempre sometido a unas condiciones particulares de vinculación. Es importante tener esto en cuenta puesto que, a pesar de que la contratación de ciertos productos sugeridos (o todos) pueda reducir el interés de la hipoteca, supone igualmente un desembolso importante.
Por este motivo, la ley establece que las entidades no pueden obligar a los clientes a contratar ningún producto adicional a la hipoteca, más allá de una posible cuenta a la vista que sirva para abonar las cuotas mensuales. En este caso en particular, además, sería necesario que este requisito se recoja en las condiciones contractuales, indicando el coste de dicho servicio.

Aun así, en los préstamos hipotecarios la ley también recoge la obligación del hipotecado de suscribir un seguro básico de hogar durante toda la duración del préstamo, aunque este debería poder ser contratado con cualquier aseguradora. 

Cuenta bancaria olvidada ¿qué pasa con ella?

¿Qué ocurre con las cuentas bancarias que se han quedado en el olvido?
¿Recuerdas esa cuenta que tenías abierta desde pequeño, pero que hace años que no utilizas? A algunos nos ha pasado que nunca llegamos a cancelar una cuenta que no utilizábamos cuando tocaba y, con el paso del tiempo, se nos ha olvidado por completo que la teníamos. Como apuntan desde el comparador de productos financieros HelpMycash.com, dejar el trámite de cierre de una cuenta para última hora puede traer consecuencias.
¿Qué ocurre con las cuentas olvidadas?
Cuando abandonamos una cuenta bancaria o, simplemente, no nos interesa operar con ella de nuevo no se bloquea automáticamente. La cuenta seguirá activa hasta que nos acerquemos personalmente al banco para cancelarla o, si la entidad lo permite, realicemos la operación por Internet.
Si no se ha registrado ningún movimiento en 20 años, la cuenta se considerará abandonada. Trascurrido ese plazo, pasa a ser propiedad del Estado. No obstante, antes de declarar una cuenta abandonada, el banco deberá asegurarse de que no se ha producido ningún movimiento con ella y deberá notificar al titular con un mínimo de tres meses de antelación que está a punto de declararse abandonada.
Desde el Banco de España se recomienda que, en caso de no querer hacer uso de una cuenta bancaria, se proceda rápidamente a desactivarla, ya que dejarla sin saldo no será suficiente para deshabilitarla. En caso contrario, esta cuenta abierta nos podría traer algún quebradero de cabeza.
Las comisiones de mantenimiento, el principal enemigo
El problema que nos podremos encontrar si disponemos de una cuenta inactiva es cuando esta tiene comisiones de mantenimiento. Estos costes se siguen cobrando, aunque no realicemos ningún movimiento, por lo que nos podríamos encontrar que, en cierto momento, las comisiones hayan consumido por completo nuestro saldo. Para no llegar a esa situación, compensa tener controladas todas nuestras cuentas y cancelarlas lo antes posible si nos han dejado de ser útiles.
No obstante, la situación es diferente cuando la cuenta se queda sin saldo. Según el Código de buenas prácticas bancarias, no se considera justo que el banco pueda cobrar comisiones generando, a su vez, una nueva comisión, es decir, que no podríamos entrar en descubierto.
Cuidado con las cuentas asociadas
Uno de los casos en los que se suelen olvidar es cuando disponemos de una cuenta asociada que sirve de instrumento para pagar las cuotas de un préstamo o una hipoteca o está vinculada a un depósito bancario. Una vez finalizado el contrato del producto, la cuenta no queda automáticamente cancelada, sino que deberemos cerrarla expresamente.
Además, las cuentas asociadas tienen la particularidad de que son gratuitas siempre y cuando se utilicen únicamente como instrumento para otro producto. Cuando pierde esta condición, puede dejar de ser gratuita, por lo que interesa aún más cancelarla lo antes posible.
La clave, controlar todas las cuentas
Desde el comparador recomiendan que, para evitar esta situación llevemos siempre un exhaustivo control de todas las cuentas y productos bancarios que tengamos contratados y, en caso de cancelar una cuenta, solicitar el certificado que así lo acredita.

Por otro lado, también recuerdan que evitaríamos llegar a esta situación si nuestra cuenta no tuviese comisiones, de forma que, si la olvidásemos por completo, podríamos estar más tranquilos. En el mercado es relativamente fácil encontrar algunas de estas cuentas gratuitas. Tenemos, por ejemplo, las cuentas online de BBVA e imaginBank, que, además de ser sin coste, no exigen ningún requisito de contratación, o, para los más ahorradores, la Cuenta de Ahorro de WiZink, totalmente gratuita y con una rentabilidad del 0,50 % TAE o la Cuenta COINC, al 0,30 % TAE. 

Cursar estudios superiores en España más caro que la media europea

España es uno de los países más caros de Europa para cursar estudios superiores
Una vez terminado el bachillerato y superada la selectividad, ya estamos académicamente preparados para afrontar unos estudios superiores. No obstante, llegados a este punto uno de los aspectos que debemos tener muy presentes es el precio que tendremos que pagar por matricularnos en la universidad, ya que España se posiciona, en este sentido, como uno de los países con los precios más elevados de Europa.
De hecho, según los datos publicados por la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras en un informe sobre universidades y precios públicos, España es el noveno país de una lista de 37 estados con el precio más elevado en los grados que se imparten en las universidades públicas. Concretamente, estamos hablando de 1.100 euros de media de matrícula anual, cuando en 15 países europeos pagan únicamente 100 euros. Además, también es uno de los países donde los másteres son más caros con un coste medio de 2.000 euros.
Así, como indican desde el comparador financiero HelpMyCash, puede resultar complicado hacer frente a importes de capital tan elevados, por lo que podemos acabar recurriendo a los préstamos para estudiantes, ya que ofrecen condiciones acordes y adaptadas para dicha finalidad.
Rasgos principales de los préstamos para estudiantes
La mayoría de los préstamos para financiar unos estudios superiores ofrecidos por las entidades bancarias suelen tener condiciones bastante similares. Al fin y al cabo, la finalidad para la que todos ellos han sido creados es común.
En el caso de Bankia, ofrece el Crédito Joven con el que podremos obtener hasta 30.000 euros, con un plazo de reembolso de hasta cinco años, sin comisiones y con un coste del 9,38 % TAE. Por otro lado, Kutxabank ofrece el Préstamo Estudios con el que podemos solicitar hasta 60.000 euros, con un plazo de amortización de hasta diez años y la opción de acogernos a un año de carencia. Finalmente, hemos analizado el Préstamo Estudios de BBVA  con el que podemos pedir hasta 75.000 euros, a devolver hasta en diez años, con un coste desde el 4,64 % TAE, sin comisiones y con la posibilidad de solicitar carencias de entre uno y cinco años.
Así, podemos concluir que la mayoría de los préstamos para estudiantes coinciden en ofrecer importes elevados, plazos de reembolso superiores a los cinco años, la ausencia de comisiones y la posibilidad de solicitar períodos de carencia.
¿Y si ninguna entidad bancaria me concede financiación para los estudios?
En el caso de que nuestra entidad bancaria u otra a la que acudamos no acepte nuestra solicitud de un préstamo para financiar estudios, existen otras opciones a las que podemos recurrir.
De hecho, los expertos del comparador financiero HelpMyCash han elaborado una guía gratuita titulada Cómo pagar tus estudios sin hipotecarte, con la que podremos conocer todas las alternativas del mercado actual, así como becas públicas y privadas, préstamos concedidos por empresas privadas, etc. El objetivo de esta útil herramienta es facilitar el máximo de información posible para que podamos tomar la mejor decisión y asegurarnos de conseguir la financiación que mejor se adapte a nuestras necesidades.


Edad de jubilación para cobrar el 100% de la prestación

Edades y periodos de jubilación

Interesante infografía de cincodias.com sobre las edades de jubilación y periodos mínimos cotizados.

En función del año de nacimiento y los años cotizados, varía la edad de jubilación para cobrar el total de la pensión

Ver infografía completa en Cinco días




Ascendientes en la declaración de la renta

¿Puedo incluir a mis padres en la declaración de la renta?

Cuenta atrás para presentar la declaración de la renta. Los rezagados tienen hasta el próximo 30 de junio para cumplir con sus obligaciones tributarias. De momento, aún es posible descargar el borrador de la renta por Internet y confirmarlo a golpe de clic, pero en pocos días se cerrará el plazo y presentar la declaración tarde, puede acarrear sanciones, señalan desde el comparador financiero HelpMyCash.com.
Las prisas pueden jugarnos una mala pasada, por ejemplo, que olvidemos incluir una deducción. En este sentido, los contribuyentes que vivan con sus padres o con otro ascendiente deben tenerlo en cuenta antes de presentar su declaración, ya que desgrava. Las personas que conviven con un ascendiente mayor de 65 años en línea recta con parentesco de consanguineidad o adopción, por ejemplo un padre o un abuelo, pueden aplicarse un mínimo de hasta 1.150 euros por ascendiente y de 1.400 euros adicionales por cada uno que supere los 75 años de edad. Asimismo, el mínimo anterior también es aplicable cuando el ascendiente tiene una discapacidad de al menos el 33 %, sea cual sea su edad.
Además del criterio de edad, será indispensable que el contribuyente viva bajo el mismo techo que el ascendiente como mínimo durante la mitad del ejercicio fiscal. No obstante, si se trata de ascendientes con discapacidad internados en un centro, no hace falta.
Hasta 8.000 euros de renta
Para poder incluir a un ascendiente en la declaración este no podrá haber percibido rentas superiores a los 8.000 euros anuales durante el ejercicio fiscal, sin tener en cuenta las rentas exentas, ni tampoco podrá presentar su declaración por separado con rentas que superen los 1.800 euros.
Cuando hablamos de rentas anuales inferiores a 8.000 euros nos referimos a rendimientos netos. Pongamos un ejemplo práctico. Vivimos con nuestro padre, que tiene 70 años y durante 2016 sus únicos ingresos fueron una pensión pública de 9.000 euros anuales. Al ser mayor de 65 años, convivir con nosotros y al ser sus rentas netas inferiores a 8.000 euros, una vez aplicada la deducción general de 2.000 euros, y no estar obligado a presentar su declaración, podremos aplicarnos el mínimo.
¿Qué ocurre si el ascendiente fallece?
Si la persona que daba derecho a la deducción fallece durante el período impositivo, el derecho a aplicar el mínimo por ascendiente seguirá vigente durante ese ejercicio siempre y cuando haya habido convivencia durante al menos la mitad del tiempo que medie entre el inicio del año y la fecha de defunción del ascendiente.

En el caso de varios hermanos, el mínimo se comparte
La normativa actual establece que si son varias las personas que tienen derecho a aplicarse el mínimo en relación a un mismo ascendiente, por ejemplo varios hermanos, la cuantía se dividirá entre el número de beneficiaros. Aunque hay una excepción, “cuando los contribuyentes tengan distinto grado de parentesco con el ascendiente, la aplicación del mínimo corresponderá a los de grado más cercano, salvo que estos no tengan rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros, en cuyo caso corresponderá a los del siguiente grado”, tal y como especifica el manual de la Agencia Tributaria.